Naranja y Salud

En este apartado les mantendremos informados sobre las noticias y estudios que relacionen el consumo de naranjas y mandarinas con nuestra salud.

A continuación se transcribe un extracto de mi última publicación en revistas especializadas. Estamos seguros que será de su interés. El artículo se titula:  “Características físico- químicas de las mandarinas y sus repercusiones fisiopatológicas sobre nuestra salud”.

Los beta carotenos (precursores de la vitamina A), tienen una acción directa sobre la formación y mantenimiento de los tejidos blandos y óseos, así como de las membranas mucosas y de la piel.
A los fitoquímicos podríamos definirlos como los “guardianes de nuestra salud” y su acción se concreta en el mantenimiento de una mejor calidad de vida, prevención de enfermedades degenerativas, cáncer de aparato digestivo, diverticulitis y mantenimiento del rejuvenecimiento celular.
Los fitoquímicos “fenolicos” – presentes en las mandarinas – tienen un importante efecto antioxidante.
Los fitoquímicos denominados “glucaratos” tienen un reconocido efecto protector contra los pólipos adenomatosos colo-rectales que son los precursores del cáncer de colon.
La naranja y mandarina contienen hasta 60 fitoquímicos “flavonoides”. El más frecuente es la “hesperidina” que tiene un potente efecto antioxidante y además evita la replicación de muchos virus e inhibe el crecimiento de varios tipos de células cancerosas (sobre todo el cáncer de mama).

prevencion cancer mama

Los efectos protectores de las frutas y verduras (y específicamente de naranjas y mandarinas) frente al desarrollo de cáncer, se deben a que el daño oxidativo de los radicales libres sobre las células, se disminuye mucho o se elimina en su totalidad como consecuencia de la acción de los antioxidantes.
De forma paralela, el ataque de los radicales libres sobre las proteínas dan como consecuencia la producción de carbonilos y otras alteraciones en los aminoácidos. Esa es la base fisiopatológica de la enfermedad crónica intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Chron) y esa es la razón por la cual los antioxidantes que proceden de las naranjas (polifenoles, beta-carotenos, acido ascórbico etc), ejercen una acción preventiva sobre esas enfermedades.
Por otra parte, el contenido en fibra alimentaria de nuestras mandarinas, las hacen importantísimas en la prevención y tratamiento del estreñimiento. Una mandarina de 100 gramos contiene 2 gr. de fibra alimentaria. El tipo de fibra que contienen los cítricos es la “peptina”.
Los efectos de la fibra alimentaria sobre la salud no sólo se refieren a la prevención y tratamiento del estreñimiento, sino que al provocar un retraso en el vaciamiento gástrico producen una mayor sensación de saciedad y es por tanto muy útil en el tratamiento contra la obesidad. Asimismo, la fermentación de la fibra a nivel del colon da lugar a la formación de ácidos grasos de cadena corta, tales como el butirato (fuente energética esencial para los colonocitos) y el propionato que es un moderador en la síntesis del colesterol.
Otro efecto de la fibra alimentaria es el aumento de la excreción de grasa fecal, lo cual es importante en la lucha contra la obesidad.

Como se puede observar con las pinceladas arriba descritas, la mandarina queda configurada como una FRUTA MEDICAMENTO, tanto para el tratamiento como para la prevención de la obesidad, hipercolesterolemia, estreñimiento, el mantenimiento de un cutis joven, prevención del cáncer de colon, prevención de cáncer de mama, de la diverticulitis, de infecciones sobre todo víricas, colitis ulcerosa, enfermedad de Chron, etc.

Si además se trata de mandarinas recién cogidas del árbol, sin conservantes y sin elementos “traza” de insecticidas o herbicidas etc., los beneficios para la salud son indudables.

Vivimos unos años en los que la publicidad engañosa trata de vender ciertos alimentos como milagrosos para la salud. Sin embargo, a la hora de la verdad, no hay consenso científico sobre esas cualidades.

Por el contrario, hay una extensa bibliografía mundial sobre las bondades de las mandarinas sobre nuestra salud. Si lo desea, le remitiré por correo electrónico las referencias bibliográficas de las mejores revistas científicas del mundo que relacionen el consumo de mandarinas con la prevencion de multiples enfermedades.

Desgraciadamente  no todas las naranjas y mandarinas son iguales. La presencia de elementos traza de plaguicidas y herbicidas en la mayoría de las frutas y verduras, es de máxima importancia para nuestra salud. Si dentro de las fronteras de la UE esto es un problema, imaginen el riesgo de ingerir fruta de países del norte de África o Sud-america donde siguen siendo legales insecticidas y herbicidas que en España están prohibidos desde hace décadas. Esos elementos “traza” tienen un alto potencial cancerigeno.

Para mayor complicación y riesgo de los consumidores, la creciente globalización mundial propicia que naranjas y mandarinas cultivadas y recogidas –por ejemplo- en el norte de Africa, sean comercializadas por empresas europeas y mediante etiquetaje engañoso, el consumidor cree que está comiendo un producto con un buen control fitosanitario, cuando en realidad es una “bomba de relojería”. Estos riesgos no deberian desalentarnos de comer frutas y verduras. Todo lo contrario. Pero es esencial conocer la procedencia real de esos productos y con que insecticidas y herbicidas han sido tratados esos campos.

Por tanto, para su mayor seguridad, las naranjas que consuman deben ser producidas en Europa, “recién cogidas del árbol” y sin que hayan pasado por ninguna manipulación físico- químicas ni de frio. Sólo de esa manera puede afirmarse que:

El consumo de dos naranjas o mandarinas todos los días es….

“La mejor estrategia de Salud”